Ruedan tus rizos lóbregos y gruesos
por tus cándidos formas como un río,
y esparzo en su raudal crespo y sombrío
las rosas encendidas de mis besos.
En tanto que despejo los espesos
anillos, siento el roce leve y frío
de tu mano, y un largo calosfrío
me recorre y penetra hasta los huesos.
Tus pupilas caóticas y hurañas
destellan cuando escuchan el suspiro
que sale desgarrando mis entrañas,
y mientras yo agonizo, tú, sedienta,
finges un negro y pertinaz vampiro
que de mi ardiente sangre se sustenta.
Caro Victrix
Efrén Rebolledo
Bienvenida
Mi querido amigo:
Bienvenido a mi reino. Espero que su estancia sea de lo más placentera. Le suplico, de la manera más atenta, no tomar fotografias con flash. Soy un... poco sensible a la luz.
Aguardo con ansias su visita.
Atentamente
L.M.D.H.
P.D. Cuidado con su cuello.
Bienvenido a mi reino. Espero que su estancia sea de lo más placentera. Le suplico, de la manera más atenta, no tomar fotografias con flash. Soy un... poco sensible a la luz.
Aguardo con ansias su visita.
Atentamente
L.M.D.H.
P.D. Cuidado con su cuello.
lunes, 18 de agosto de 2008
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